domingo, 22 de diciembre de 2013

PARA MUESTRA VALE UN BOTÓN


Por un lado queda demostrado que tenían razón quienes advertían de la inviabilidad real del proyecto que solo se sostenía en una operación especulativa. Si esta operación hubiera estado auspiciada por una empresa, hubiera estado mal,… pero mucho peor es que lo haya estado por el Gobierno Aragonés, algunos de cuyos dirigentes tenían grandes intereses en la operación. Eso si, nadie ha pedido disculpas por el error,… ni siquiera un tembloroso: “lo siento, me he equivocado, no volverá a suceder”  y, por supuesto, nadie reconoce que quienes se oponían a semejante estupidez no eran ecologistas de ciudad ni unos “foráneos que quieren venir a decirnos como debemos hacer las cosas”, son personas con un acertado sentido de las proporciones y una componente ética desconocida entre los representantes políticos del “tripartito”.
Por otro lado, también debería quedar claro que si este modelo fracasó en la Ribagorza, nada hace augurar que no lo vaya a hacer en la Jacetania. El modelo es el mismo, cambia la comarca, y la clientela política que ahora parece reclamar el  “cacho” que en otro momento tuvo el “marcelinato”.
Las componendas financiaras que ARAMON está realizando no dejan de ser aire para inflar otra burbuja. El consejero Fernández de Castro afirma que Aramón ha rebajado su deuda de 96 a 78 millones de euros. Como Aramón es una empresa que nunca ha tenido beneficios es imposible que sea ella quien haya rebajado esa deuda.  Aramón ha hecho una ampliación de capital suscrita por DGA e Ibercaja con la que se ha rebajado la deuda,  por tanto la deuda ha sido pagada por la DGA e Ibercaja. Hubiera bastado que la ampliación de capital fuese de 78 millones más para que Aramón no tuviese ninguna deuda y si fuese de 100 millones más incluso hubiera tenido unos beneficios de 28 millones de euros.
Esta forma de hacer cuentas y de gestionar empresas públicas y bancos es un insulto a la inteligencia de los aragoneses y es, entre otras la responsable de la triste situación económica y social en la que nos encontramos. Aramón no ha rebajado su deuda ni un euro, sino que entre todos los aragoneses hemos pagado cerca de 20 millones de la deuda de Aramón. Los ciudadanos tenemos derecho a saber, claramente y sin trampas, que se está haciendo con el dinero público.
Así que cambia el escenario, cambia la comarca y cambian los beneficiarios de la burbuja, pero Aragón sigue instalado en la desmesura, el pelotazo y la más absoluta falta de honradez. 
Para muestra vale un ARAMÓN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡¡Gracias por participar!!