miércoles, 18 de septiembre de 2019

PARAR Y PENSAR


Los relatos sencillos convencen con facilidad y contribuyen a la construcción de un ideario que se impone en eso que se llama discurso dominante. Ejemplos los hay en todos lo ámbitos.
En el caso que nos ocupa las frases de éxito son: la España vaciada, la lucha contra la despoblación, pervivencia del mundo rural, derecho de los habitantes de la montaña al desarrollo,…..
Con estos conceptos se puede hacer una construcción de progreso o consolidar la forma en que se han hecho las cosas desde que se tiene memoria. Basta buscar la sintonía con una imagen del pasado agrícola-pastoril y se infiere logícamente que para mantener la población, el derecho al desarrollo de la gente de la montaña y luchar contra la España vacia/vaciada, la receta es tan simple como hacer lo que manda el que siempre ha mandado como hacer las cosas.
El discurso es fácil de asumir/comprar porque además, y este es el mayor atractivo, posiciona a los habitantes de los pueblos en armonía con el grupo dominante y eso, además de una buena dosis de tranquilidad social, puede deparar un estatus de mayor beneficio. El espíritu crítico en un pueblo pequeño no siempre es bien recibido.
Desgraciadamente, la verdad es mucho más amplía, menos evidente y con muchos más matices. Para entender el Proyecto de Ampliación de la Estación de Esquí de Cerler por la montaña de Castanesa hay que construir frases mucho mas complejas y leer mucho más que lo que cabe en un artículo dominical del Heraldo de Aragón.
El asunto comienza en el año 2002 con un delirante Plan de Desarrollo de la Ribagorza Norte que aspiraba a convertir las montañas ribagorzanas en un Marina D’Or pirenáica. Este documento que nunca se presentó a una información pública, fue el escenario deseable al que concurrir todos los esfuerzos. La operación se basa en una colaboración ARAMÓN-AYUNTAMIENTO de MONTANUY para que, con el beneficio de la promoción inmobiliaria se pudiera pagar la construcción de la ampliación de la estación de esquí que daría sentido a la propia promoción inmobiliaria.
Lo cierto es que el modelo de ampliación no satisface a todos ni mucho menos. Benasque aspira a la ampliación por Ardonés y al teleférico desde Benasque, mientras no tiene el menor interés en que se abra acceso por cualquier otro sitio que no sea el actual. Pero no va a manifestar su verdadero interés porque ARAMÓN es ARAMÓN y el aparato del PSOE oscense está muy bien engrasado.
Pasando el tiempo, en 2008 la DGA aprueba el PGOU de Montanuy que tiene que permitir la operación circular que hemos descrito, pero en el 2014 el Tribunal Superior de Justicia de Aragón declara la nulidad de pleno derecho del PGOU y en 2016 es el Tribunal Supremo el que falla en contra de la casación presentada por la DGA, ARAMÓN y el Ayuntamiento de Montanuy.
Esto debería de haber paralizado todo el proceso, pero la próxima caducidad de la Declaración de Impacto Ambiental, obligaría a ARAMON a computar los terrenos que compró en Montanuy por su valor de mercado y no por lo que pagó. Este desfase generaría un agujero en la contabilidad de ARAMON de más de 40 millones de los actuales euros y en consecuencia una situación incómoda para la mercantil.
Mientras el Gobierno de Aragón ha apoyado decididamente la operación, el ayuntamiento de Montanuy ha sido poco/nada transparente en mostrar la evolución de sus gestiones. Ni informa de la contratación de los profesionales que han de redactar el nuevo PGOU ni facilitan información al tejido social que no  comulga con el postulado de la “mayoría social” de tan bello entorno natural.
En este estado de cosas, llegamos al verano de 2019 con la construcción de una “inocente” pista que se justifica para el estudio de estabilidad del terreno de cara a las nuevas pilonas que deberán servir a los esquiadores de una pistas que no tendrán nieve la mayor parte de la temporada. Para vestir mejor el santo se dice que la podrán usar también los ganaderos para llevar sal a sus reses.
Sin entrar en los últimos acontecimientos y en si se han incumplido las condiciones para la ejecución de cualquier obra en ese entorno, creemos que es importante algo que el más elemental sentido común impone en estos casos: PARAR Y PENSAR.
Desde el 2002 hasta ahora, se ha producido el estallido de la burbuja inmobiliaria junto a una situación de EMERGENCIA CLIMÁTICA en la que el manto de nieve va a disminuir de forma espectacular de tal manera que el estudio que hizo Dianeige en 2003 ha quedado superado por la relidad.
Desde Ec. en Acción no estamos en contra ni del esquí alpino ni de las estaciones de esquí ni, por supuesto del derecho de los pueblos de la montaña a su desarrollo, pero no podemos apoyar la especulación inmobiliaria y el beneficio parcial que este proyecto está dejando en la zona.
Estamos plenamente convencidos de que la montaña es un valor mucho mayor que el de la explotación del esquí alpino y que para combatir la Ribagorza Vaciada habría que llenar las mentes de sus habitantes para conjugar un modelo de desarrollo acorde con la realidad que la naturaleza impone.
Pese a que no deberíamos ser nosotros quienes aportáramos soluciones a este conflicto, creemos que, si existen promotores que apuestan por la Ampliación de la Estación de Cerler, lo normal sería que se hiciera un verdadero proyecto, que se sometiera a la valoración de TODOS los estamentos interesados con total transparencia y que se cumplieran TODAS las prescripciones de la administración.
Seguir acumulando relatos facilones y discursos interesados no ayuda lo más mínimo.

Hoy es siempre todavía
Antonio Machado