martes, 8 de septiembre de 2020

UN KILOMETRO DE ILEGALIDAD


La continuidad o paralización de las obras de la pista de Castanesa que sigue avanzando por el paisaje y que ilustran esta entrada, oscila entre dos formulas legales, por un lado la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y por otro el Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA).
Quien tiene la competencia con respecto a la ejecución del PIGA es el Departamento de Vertebración del Territorio y, por tanto es quien puede autorizar o paralizar la agresión que se está realizando en el valle de Castanesa y podría declarar la caducidad del PIGA en caso de incumplimiento.
Aunque la Ley de Ordenación del Territorio de Aragón no contemple un régimen sancionador especifico, en caso de incumplimiento del PIGA es posible aplicar el régimen disciplinario establecido en la Ley de Urbanismo de Aragón.
El Servicio de Disciplina Urbanística de la Dirección General de Urbanismo es competente para velar que las obras que se están desarrollando, se ejecuten de acuerdo al PIGA aprobado que, tal como venimos diciendo en este blog, tiene poco que ver con el plan de obras que pretende materializar ARAMON.

De igual forma el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental y el Departamento de Medio Ambiente es el garante del cumplimiento de las prescripciones de la DIA y nos encontramos parecida indecisión en estos órganos para tomar una decisión en defensa del medioambiente. 

La montaña de Castanesa es víctima de un complejo y perverso juego. La política del Pignatelli, la situación de IBERCAJA dentro de ARAMON y los intereses personales de algunos ribagorzanos y ribagorzanas, forman un peligroso triángulo de cuya tensión depende que el valle de Castanesa siga siendo un espacio de biodiversidad y paisaje con unas grandes posibilidades de desarrollo precisamente por mantenerse como está.
Si los garantes de nuestra legalidad creen que la pueden adaptar a su capricho, pueden estar poniendo en grave riesgo la credibilidad de la legalidad por los ciudadanos y las empresas de Aragón. Esperamos de la DGA e Ibercaja que paralicen inmediatamente las obras en Castanesa y muestren un respeto escrupuloso de la ley que hasta este momento no se está dando.

Para entender un poco mejor la larga historia de esta agresión medioambiental: