sábado, 19 de diciembre de 2020

NUEVA CARRETERA DE ACCESO A FONCHANINA

 

Actividad de EeA en la zona. 3 de junio de 2012

Cuando el pasado mes de julio trajimos a este blog las obras de acceso al núcleo de Espés que la Diputación de Huesca ha promovido dentro de su plan de carreteras, además de denunciar el destrozo medioambiental que la empresa concesionaria de aquel momento había cometido, manifestamos la desmesura económica que supone esa obra.

Estamos de acuerdo plenamente en que cualquier núcleo habitado de nuestra comarca debe estar bien comunicado y con un adecuado mantenimiento de sus vías de acceso que no supongan nunca una merma en la calidad de vida de sus habitantes. Pero, como toda acción humana, no estará de más que esté sometido a la escala adecuada a las necesidades de las personas y de los paisajes. Viene a la mente la imagen de matar moscas a cañonazos o, en plan más erudito, la inscripción del frontispicio del templo de Delfos: “NADA EN EXCESO”

En el recorrido que hicimos este verano por la descomunal escombrera en que se había convertido la antigua carretera de acceso a Espés un vecino explicó, con la sabiduría propia de la experiencia vital acumulada, que aquella carretera no hubiera requerido más que algún retoque y un buen mantenimiento y que todo aquel movimiento de tierras le parecía una exageración y sobre todo un despilfarro de dinero.

Pues bien, la desmesura, el despropósito y el despilfarro han vuelto a materializarse en Ribagorza, en esta ocasión en el valle del Baliera, en el lugar entrañable de Fonchanina.

El pleno del ayuntamiento de Montanuy aprobó el pasado viernes el proyecto para la mejora de la carretera que une este pequeño núcleo con el de Castanesa. Casi millón y medio de euros que vuelve a sorprender a cualquier observador desinteresado que puede comprender perfectamente que el único habitante de Fonchanina tenga un acceso digno y seguro, pero al que le resultara mucho más difícil comprender el desmesurado coste de esta obra.

La alcaldesa niega rotundamente que este proyecto tenga nada que ver con el acceso a las futuribles pistas de esquí que la empresa Fomento y Desarrollo del Valle de Benasque ha comenzado a realizar en el valle. Pese a ello, no es difícil de conjeturar que, si este año las máquinas de la empresa de Benasque están trazando una vía de comunicación entre el Collado de Basibe y Fonchanina, esta nueva y millonaria obra completa la posibilidad de comunicación de la Estación de Esquí de Cerler por el valle del Baliera. Y pensando, pensando es fácil de llegar a la conclusión de que se cumple de esta forma la vieja pretensión de algunos políticos ribagorzanos, de abrir Cerler desde la carretera N-230 que une Lleida con el Valle de Arán.

De esta peculiar manera, los escasos dos kilómetros que unen Castanesa y Fonchanina pasan por ser una obra relativamente pequeña fácil de justificar por las necesidades de los vecinos de acceder con seguridad a este último rincón. Sin duda, la actividad ganadera y el desarrollo turístico que está nueva vía mejora, se mostrarán en los informativos aragoneses como aval de la inmejorable gestión del Ayuntamiento y de la Diputación. No faltará la oda a la España Vacia/da que se ha convertido en la navaja suiza de la pobreza argumental de quienes siendo los responsables de su vaciado pasan por ser sus salvadores.

En el proceso de información pública, cuando podamos tener acceso al proyecto, tendremos que apuntar que la actuación proyectada se halla dentro del ámbito del Plan de Recuperación del Quebrantahuesos, abarcando de forma puntual una zona designada como Área Crítica para la especie, en el tramo final. Así mismo la obra se localiza dentro del ámbito del área de influencia socioeconómica del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural Posets-Maladeta. Después de ver cómo se ha desarrollado las voladuras en las obras del Congosto de Ventamillo, toda cautela es poca. 

No queremos cerrar esta entrada sin mostrar nuestro afecto y respeto por el único habitante de Fonchanina y por los habitantes de la zona y su derecho a un desarrollo en equilibrio con el medio.  Al mismo tiempo no podemos dejar de manifestar, ya que no existe ningún otro medio que lo haga, que las actuaciones en el valle de Castanesa constituyen un desprecio al medio natural, un gasto obsceno de recursos públicos y la consolidación de un modelo de desarrollo que la actualidad científica y económica nos está diciendo a gritos que caducó con el siglo ya pasado.

Razones para la esperanza. La naturaleza sabe lo que hace